Areas de intervención
Las adicciones no son una mera falta de fuerza de voluntad; en su raíz profunda, suelen ser el reflejo de un trauma no resuelto y un intento desesperado del paciente por proporcionarse el alivio o la evasión que no encuentra en su entorno. Detrás de un consumo severo de sustancias o de una adicción conductual, es sumamente frecuente encontrar trastornos de la personalidad o una profunda adicción a las emociones de alta intensidad para escapar del miedo o de la tristeza. El paciente se vuelve esclavo de la euforia y los picos de adrenalina, lo que cronifica su inestabilidad emocional y perpetúa dinámicas de fragilidad psicológica que le impiden construir una autoestima sana.
Es muy frecuente la comorbilidad con trastornos de la personalidad (límite, histriónico, narcisista), lo que actúa como una variable que dificulta enormemente el tratamiento. En la consulta nos especializamos en realizar un diagnóstico diferencial preciso; saber si la adicción nace del autocastigo por trauma o de una desregulación de la personalidad cambia por completo el éxito del tratamiento.
Muchos pacientes son adictos a la euforia y a picos de adrenalina, por lo que el trabajo terapéutico debe enfocarse en la estabilización y en enseñarles a encontrar un equilibrio. Ayudamos a romper la adicción a los extremos emocionales. Acompañamos al paciente para que aprenda a tolerar y disfrutar de un estado de calma y estabilidad, así como la normalización del aburrimiento, reduciendo la necesidad de buscar picos de euforia a través de la sustancia.
Los enfoques tradicionales a menudo fallan porque ignoran las diferencias de género y perfil. Hay perfiles que pueden responder a estructuras de control mas estricto, mientras otros requieren un abordaje centrado en el vínculo afectivo y la gestión del riesgo, alejándose de terapias rígidas que solo generan aislamiento. Cada caso es único y tiene que ser tratado de forma independiente.
Trabajamos en la reparación afectiva y en la resolución de conflictos tempranos con las figuras de apego (padre/madre). Ofrecemos un proceso de maduración psicológica profunda para dotar al paciente de herramientas adultas que ayuden a tolerar la frustración y aumentar la resiliencia.
Nuestra metodología se aleja de los enfoques punitivos, impositivos o de control estricto que se aplican tradicionalmente en los programas de contención de síntomas. En su lugar, usamos una metodología que se estructura bajo un modelo profundamente clínico, relacional y adaptado, basado en los siguientes pilares de trabajo:
